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27/09/2018 - CAMPEONATO WRC - Campeonato 2018
El Volkswagen Polo GTI R5 a las puertas de la homologación

El Volkswagen Polo GTI R5 está a punto de llegar al mundo de los rallyes, previéndose su homologación en apenas unos días – su estreno será en el RallyRACC con dos unidades oficiales, pilotadas por Eric Camilli y Petter Solberg. He aquí unos detalles que arroja el líder del proyecto de Volkswagen Motorsport y ex ingeniero de Sébastien Ogier (en la etapa anterior de Volkswagen en el WRC), el holandés Gerard-Jan de Jongh, según ha publicado el propio equipo en su web.


Motor

Para empezar, el propulsor es una de las piezas que han de provenir del modelo de serie: en este caso, es el motor EA888 2.0 que se puede encontrar en el Volkswagen Polo GTI de calle, encamisado a 1.6 por normativa (es una versión reducida del motor que monta también el Golf GTI). Es un concepto similar al de otros equipos, pues Hyundai monta también un motor que en su origen era un 2.0 (procedente del Sonata Turbo) reducido a 1.6 en el i20 R5. Skoda usa también el EA888 en su Fabia R5, aunque trabajando con la base del motor 1.8 que montan el Skoda Superb o el Skoda Lamando que se venden en el mercado chino.

Otras piezas que también proceden de coches de calle por normativa son, además del motor, la dirección, el radiador o los ejes de transmisión. Un detalle que se incluye en la normativa es que se pueden instalar piezas aunque no sean estrictamente de la marca del modelo: por ejemplo, el Skoda Fabia R5 monta una versión modificada del turbocompresor del Audi S3.


¿Cuántas piezas provienen del Polo R WRC?

En lo que son piezas en sí casi ninguna, debido a las limitaciones técnicas de la categoría R5 mucho más restrictivas que las de los World Rally Cars, debido sobre todo a la necesidad de crear coches con un presupuesto determinado y un precio concreto, ya que se trata de coches para clientes. Si en el Polo R WRC había pocos componentes que no se hicieran en la propia planta de Volkswagen Motorsport, en esta ocasión puede haber más de un centenar de componentes provenientes de proveedores externos, como ocurre también con otros modelos R5.


¿Será capaz de dominar como hizo el Polo R WRC)

A la hora de trabajar con estos proveedores, es necesario siempre hacer un balance entre rendimiento y coste de manera que salga el mejor producto posible siempre dentro del precio que se ha de estipular para la parte determinada de todo el proyecto (el diseño se hace desde Volkswagen Motorsport, como es lógico). Además de que sea una pieza resistente, se trata de conseguir piezas ligeras de manera que, dentro del límite de peso en vacío que ha de tener cada R5 (1.230 kilogramos), se consiga tener un centro de gravedad lo más bajo posible. Algunos de estos proveedores son Xtrac para la caja de cambios, Bosch para la electrónica del motor, ZF Sachs para los amortiguadores y Alcon para los frenos.

Eso sí, la filosofía de diseño sí que se ha mantenido con respecto al antaño dominador de la categoría máxima. Esto se traduce en que la posición en la que están instalados y trabajan los amortiguadores, la geometría de la suspensión o el propio recorrido de la suspensión son similares (todo un logro sabiendo lo extremos que son los World Rally Cars en esos casos). Incluso la posición del asiento del piloto se ha ajustado de manera similar a la que tenía el Polo R WRC.

Además, este coche está basado en la nueva generación del Polo introducida en 2017, mientras que el Polo R WRC provenía del modelo de la generación anterior – como también lo estaba el prototipo de 2017, bólido que nunca llegó a correr al cancelarse el programa a finales de 2016. El nuevo Polo utiliza otra base (la misma que lleva también el SEAT Ibiza actual) con la que se ha conseguido hacer un coche más ligero.


Empezando sobre un ordenador

Los primeros bocetos de lo que sería el coche de rallyes tuvieron que ser hechos a ordenador puesto que a finales de 2016 (cuando se empezó el proyecto) aún no existía la generación actual del Polo. Tras varias reuniones semanales para establecer el concepto básico del coche, gracias a la simulación por ordenador se pudo tener el chasis en un corto espacio de tiempo para pasar después a las pruebas en el túnel de viento.

También se tuvo en cuenta el carácter de coche para carreras cliente: es decir, que los equipos privados puedan trabajar con el mismo sin demasiadas complicaciones ya que no tienen las mismas herramientas o los mismos conocimientos que pueden tener los ingenieros del equipo oficial. Se ha cuidado en todo detalle el departamento de carreras cliente de manera que los Polo privados tengan el mismo rendimiento y durabilidad que lo que se vea en el RallyRACC en manos de Camilli y Solberg.

Las jornadas de test del coche han sido quizás las más exhaustivas de todos los R5 hasta la fecha antes de ser homologado, recorriendo diferentes rincones de todo el mundo para trabajar en todo tipo de condiciones. Desde México a Suecia, España, Gran Bretaña o Grecia, el coche ha trabajado en unas temperaturas desde 16 grados bajo cero hasta 40 grados. Se estipula que ha rozado la cifra de 10.000 kilómetros de test apenas unos días antes de su puesta en gala.

Para ello se ha contado con un amplio elenco de pilotos, entre los que se destacan el vigente campeón de WRC2 Pontus Tidemand, Eric Camilli (uno de los que llevará el coche en su estreno en el RallyRACC) o el veterano piloto de pruebas de la marca, Dieter Depping. Otros pilotos que se han sentado en el Polo GTI R5 para sesiones de desarrollo son Raimund Baumschlager, los ex campeones mundiales Petter Solberg (que llevará el segundo coche en el RallyRACC, fruto de la relación entre la marca y su equipo PSRX en el Mundial de Rallycross) y Marcus Grönholm así como Emil Lindholm. También lo han podido probar algunos futuros clientes, como es el caso de Gustavo Saba que llevará una de las unidades que están destinadas a tierras paraguayas.


Objetivo: la corona

Está claro que todo este desarrollo y planteamiento que comenzara a finales de 2016 (la primera reunión para el desarrollo del coche se realizó nada más terminar la temporada 2016 del WRC) esta pensado para presentar un coche ganador, el modelo absoluto entre los R5. En el RallyRACC las expectaciones son bastante elevadas, si bien la marca prefiere mantenerse prudente y buscar “un buen resultado en WRC2” con Camilli y Solberg.

Los R5 buscan además coronarse en términos de ventas, pues cuanto más exitoso es un coche más unidades se encargan, traduciéndose en beneficios para la marca. La referencia en estos momentos son M-Sport y sobre todo Skoda, que en menos tiempo que el equipo británico han llegado a rozar ya las 300 unidades fabricadas. De momento, todas las unidades que se van a fabricar en lo que queda de año ya están reservadas, por lo que se espera que a lo largo de 2019 puedan verse ya una multitud en rallyes europeos. ¿Quién será el primero en hacerlo correr en una prueba nacional en nuestras tierras?


fuente:RS
 
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